martes, 13 de enero de 2009

¿El adiós de Shakur?


Llegó despistado, a última hora. Sustituyendo a un Goran Dragic que representa, a mi parecer, una de las mejores operaciones económicas de la historia del Baskonia. No se encontró más en el mercado y el Tau se hizo con los servicios de un Mustafa Shakur desconocido que sembró, sin motivos hasta el momento, la total desconfianza en Vitoria.

Mal empezamos, y eso que no habíamos empezado. Sin tiempo para sacar el uniforme de la mochila llegó la Supercopa, en la que poco o nada se pudo ver de Shakur. Tampoco en los dos primeros partidos de liga. Ya había transcurrido un mes y todavía no había nadie que hubiera visto algo bueno en él, aunque Ivanovic repetía que trabajaba bien en los entrenamientos. Prigioni tenía que jugar 30 o más minutos para que el equipo no pagara su ausencia en forma de parciales negativos.

A cuentagotas se había podido ver que Shakur era un base con físico atlético y se intuía que lo suyo no eran los ataques en estático. El Baskonia lo fichó buscando precisamente un 'uno' fuerte, capaz de defender intenso y de imprimir una sexta velocidad al ataque azulgrana. Por condiciones, parecía que Shakur podría cumplir con ese cometido. Y llegó su mejor partido, en Málaga, cuando nadie daba un duro por el Baskonia. Pena que nadie en Vitoria pudiera ver aquel partidazo en el que el base estadounidense demostró que lleva baloncesto por dentro.

Y una semana después, jugando 32 minutos, lo confirmó frente al Granada. Sus mejores tiempos en Vitoria coincidieron con la lesión en el pie de Prigioni. Sin embargo, a partir de la forzada vuelta del argentino, Shakur volvió al banquillo, desde el que salía inexplicablemente bloqueado. Saltaba a cancha y cometía pérdidas o tenía unos problemas tremendos para subir la bola siendo un base. A veces hacía buenas defensas y se le veían rasgos de jugón en algunas ocasiones. Pero no llegaba a lo exigible. ¿Qué le pasa, si tiene condiciones para jugar en la elite?

Entonces sí, y no cuando se le fichó, ya se sabía que se necesitaba reforzar la dirección baskonista. El club ha sido paciente y ha sido capaz de traer un buen fichaje como Ilievski. Con el fin de la primera fase de la Euroliga se asegura desde los medios que llega el fin de la etapa de Shakur en la capital vasca. Se liberaría una plaza de extracomunitario en el cambio.

El club, en todo caso, deberá indemnizar al jugador si finalmente le resciende el contrato antes de junio. Recuerdo que en verano se aseguró que habría tres bases en la plantilla. El caso es que sólo ha estado jugando 'uno y medio'. Ahora ya hay dos asegurados con Ilievski pero, ¿y si nos quedamos con Shakur? No vería mal 'guardar' al norteamericano, al menos hasta que se diera algún acontecimiento, y ceder a Nocedal para que juegue minutos. Si llegara el día en que el Baskonia necesitara un fichaje, ya se podría darle de baja. Pero hasta entonces, y teniendo que indemnizarle, no pasaría nada por mantenerlo en nómina porque podría llegar a hacer falta en caso de alguna lesión. Vamos, para cumplir con un cometido de tercer base. Y quien sabe, tal vez algún día recupere la confianza y explote...

2 comentarios:

Rock! dijo...

Parece que ayer ante la Penya lo hizo muy bien, no?

Jon dijo...

No jugó nada mal, aunque saltó a la pista con la habitual desconfianza y perdiendo una bola al subirla. Luego se recompuso y tuvo iniciativa para atacar el aro. Demostró que si asume responsabilidad en ataque puede anotar o sacar faltas con facilidad.