Mostrando entradas con la etiqueta Carácter Baskonia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carácter Baskonia. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de enero de 2008

Que vuelva el Mesías

Hablo de Mickeal, Pete Mickeal, con licencia para matar. Mejor dicho, sus lesiones matan a este equipo, y su presencia, le da la vida.

Hace poco tiempo creé un post en el que señalé que el alero norteamericano es el líder del Baskonia en la cancha. Los últimos resultados lo van demostrando. Y como vengo comentando; junto a él, Teletovic es el jugador más importante del Baskonia para Spahija.

Ahora parece que Splitter y Rakocevic ocupan la cabeza visible del Baskonia. No lo niego. Son jugadores exquisitos, tremendos, de lo mejor de Europa en sus puestos. Tal vez Teletovic o Mickeal no sean de los mejores del continente en sus posiciones. Pero las características de estos últimos y la forma de utilizarlas por Neven Spahija hacen que en Vitoria sean imprescindibles. Una vez más, la escaldada italiana del miércoles vino propiciada por la no presencia de Mickeal y el marcaje que imposibilitó que Teletovic hiciera lo que sabe. Al margen de las rotaciones del entrenador o los momentos de forma de ciertos jugadores, el poderío reboteador baskonista está mermado sin Mickeal y el equipo carbura peor si Teletovic no está libre de una marca que le permita meter sus triples, de los que el equipo se alimenta en exceso.

En Siena el bosnio sólo pudo anotar en contraataques y creo recordar que logró un triple de abundantes intentos. No pudo hacer su juego. Y sin Mickeal, el carácter que imprime al equipo, sus rebotes y su superioridad física se trasladaron al equipo entrenado por 'Pianini', apellido del entrenador de los toscanos según los comentaristas de ETB1 (shhhh, oye, es Pianigiani). Siento pagarla con estos buenos comentaristas, pero estoy cabreado de cojones.

Aún no me atrevo a decirlo en alto, pero me temo que el funcionamiento de este equipo depende de la figura del Mesías Mickeal, y sin él vamos apañados. A Teletovic no se le puede pedir más de lo que está haciendo. Pero que tampoco se me interprete mal, porque sin el equilibrio que ahora mismo está dando Splitter, los múltiples usos de Planinic y los puntos de Rakocevic, también estaríamos tocados.

Eso sí, tengo sensaciones esperanzadoras para cuando llegue el mes de James, el mes de marzo. Esta plantilla se confeccionó pensando en Singleton como una de las piedras angulares, y ojalá sea así y cambie la mentalidad actual.

miércoles, 2 de enero de 2008

El Baskonia: reclamo publicitario en Finlandia

En tiempos en los que el baskonismo pueda estar buscando su identidad, o que necesite saber si es un club grande o no, dejo una prueba de que sí lo es en forma de anécdota.

Durante el resacoso día de año nuevo me dio por pensar en algunas de las cosas que había hecho durante el 2007. Un momento reparé en un viaje que hice a Finlandia en el mes de abril para visitar a un amigo. Al margen de lo estupendo que resultó ser esa salida al norte de Europa, también el Baskonia tuvo su momento de protagonismo. O mejor dicho, Tau Cerámica.

Los finlandeses son una nación bien diferente a la nuestra. Su forma de vida es muy similar a la de los norteamericanos pero conservan su identidad. Una de esas señas es que, pese a que parezca increíble, no tienen calefacción (ni persianas). Las casas deben ser de cerámica y el calor se conserva perfectamente, doy fe.

Otra contribución de este pueblo para el desarrollo sostenible del planeta es que su forma de desplazarse se realiza sobre todo en autobuses urbanos, unos vehículos pintados con publicidad. Y algunos de ellos llevaban publicidad de Tau Cerámica, con imágenes de jugadores del Baskonia. Scola y Hansen. Me faltó tiempo para ir diciendo a todo el mundo que ése era mi equipo y comprobé cómo mucha gente no tiene ni idea allí de basket pero sí saben que uno de los mejores equipos es el Tau Cerámica.

La foto no es de la calidad deseada, pero algo se ve:

martes, 18 de diciembre de 2007

Pete, el mesías

¿Lo hemos encontrado? ¿No lo hemos perdido? ¿Lo tenemos? ¿De qué hablo?

El Carácter Baskonia está actualmente algo en entredicho. En estas semanas de malos resultados y juego los baskonistas hemos visto cómo al equipo le faltaba la raza necesaria en los momentos adecuados; esa raza que hacía ganar partidos imposibles o no perder partidos in extremis. Al principio ese carácter no tenía un nombre propio. Eran el equipo gasteiztarra una escuadra indomable, que si perdía lo hacía lanzando un mordisco que marcaba a quien le consiguiera hacer hincar la rodilla con heridas de guerra. Posteriormente esa raza, sobre todo tras la marcha de Ivanovic, fue desapareciendo de forma colectiva y se comenzó a focalizar en ciertos nombres propios. El último de estos nombres, Luis Scola, emigró la temporada pasada. No seré el primero que diga que partidos como el de Murcia, Kaunas o el derbi contra el Bilbao Basket, con idéntico desarrollo, se habrían ganado en el 80% de los casos con Scola.

El problema llega cuando no tenemos ni un equipo ni un jugador con ese carácter. Prigioni dirán algunos. Sí, estoy de acuerdo en que Prigioni tiene un gran carácter, que siempre lucha. Pero a veces pierde la cabeza. Es un jugador que si no se encebollara en ALGUNOS finales ajustados, nos vendría tan bien como nos vino en la última final de Copa del Rey o en el desempate de cuartos de Euroliga en Atenas y frente al Panathinaikos. Al Pablo lo que es del Pablo. Pero a veces falla.



Bien. Pues parece que se empieza a ver la luz. Otro nombre propio se asoma como un líder. Alguien que en todos los lugares por donde ha pasado lo ha sido, pero que nunca ha obtenido más allá de los lugares donde militaba el reconocimiento merecido. Pete Mickeal está demostrando que es portador de esa sangre guerrera, que no se rinde, y que contagia a sus compañeros para guiarlos hacia la lucha. Cuando los demás se acobardan es él quien coge el yelmo y la espada y se planta frente a los gigantescos rivales. Imitándole, el resto de compañeros se crecen. Pero necesitan fijarse en él, en cómo cierra el rebote, cómo salta, cómo defiende en el uno por uno, cómo lanza el contraataque y cómo ataca el aro tan agresivo.

Desde el principio de temporada he ido destacando a Mickeal, junto a Teletovic, como el jugador más importante para el juego planteado por Spahija en este Tau (no digo que sea el mejor jugador del equipo, que tal vez). A la espera de ver cómo Singleton se acopla al equipo y viceversa, Mickeal es el líder sobre la cancha (Prigioni sigue siéndolo en el vestuario). Se lo ha ganado.